lunes, 31 de octubre de 2011

20 minutos


Veinte minutos lo cambian todo según sea noche o día, si estoy a tu lado o lejos del calor de tu ser.

Veinte minutos se hacen eternos cuando no escucho tu voz, cuando no me cuentan tus labios las inquietudes que te apocan.

Veinte minutos son media hora cuando te espero, son un suspiro cuando me besas, inevitables si aún no has llegado, excitantes si te tengo enfrente.

Veinte minutos de palabras son un silencio si estoy con otros, veinte minutos de silencio son mil palabras si estoy pensando en ti.

Veinte minutos tengo para escribir sobre aquellos momentos, sobre los que eran de los dos, sobre los que se van y no vuelven.

Como una losa pesa el tiempo si no me llamas, como una pluma si me dices ven.

Veinte minutos son esa cosa que marca el reloj con sus agujas perezosas, veinte minutos es el espacio que nos separa, que nos aleja, que se siente espeso entre tu cuerpo y el mío.

Veinte minutos, quince minutos ¿qué más dará el dígito y el tic tac del reloj si estoy contigo, si no quiero que transcurran?

Veinte minutos, media hora, una eternidad. ¿Qué más dará lo que diga el calendario si hace frío o hace calor, si llueve o el Sol brilla en las alturas?

Qué más dará si no te tengo, si no me esperas, si ya no estás donde estabas.

lunes, 24 de octubre de 2011

ETA: La serpiente y la manzana


De nuevo ETA quiere ser protagonista de unas elecciones democráticas.
Esta vez, en lugar de poner encima de la mesa un cadáver, ha pactado en la sombra un comunicado perverso en el que anuncia el cese definitivo de la lucha armada.
Todo ello sin entregar ni una sola pistola, todo ello con las capuchas puestas debajo de las txapelas.

Después del comunicado comenzó el jolgorio de los partidos políticos, de todos ellos.
Hasta el mismo Mariano Rajoy habló de la derrota del terrorismo sin concesiones.
Le preguntaría al líder de mi partido si tuviera ocasión qué son para él el caso Faisán, la legalización de Bildu o el acercamiento de presos a las Vascongadas.
Como reza el título de esta entrada de mi blog, la serpiente de ETA se ha hecho protagonista de nuevo de unas elecciones, le manda a Rajoy, presumible nuevo presidente del gobierno español a partir del 20N, una manzana envenenada y el gallego parece no tener reparo en digerirla siquiera con bicarbonato.
ETA vuelve a marcar la agenda política del nuevo gobierno. Si el PP maniobra ahora hacia la cordura e ilegaliza Bildu, la banda asesina podrá justificar el volver a matar y a extorsionar, para ello se ha guardado muy mucho de quedarse con las pistolas y los explosivos.
¿Cómo reaccionaría la sociedad española ante nuevos atentados? La izquierda más

atroz, a aquella que le pone ETA, que simpatiza con ETA, esa que vocea y agrede en las universidades y recientemente en las plazas españolas, apuntará con el dedo directamente a las barbas de Mariano, ya ni siquiera hará culpables a los que aprietan el gatillo sino a los gobernantes que no han querido seguir la senda marcada por la banda asesina.
Tras una conferencia nauseabunda celebrada en San Sebastián donde los ponentes (ni siquiera pueden llamarse negociadores internacionales) venían a trincar descaradamente, tras el compadreo de las ratas salidas de las cloacas del Ministerio del Interior comandado por el candidato Rubalcaba con los pistoleros vascos, tras la permisividad de un Constitucional corrompido con las listas de Bildu, vendrán nuevos años de plomo, como bien dicen las víctimas.
Esta es una derrota del Estado de Derecho, de una sociedad civil envilecida, perezosa e impávida.
Una traición institucional la Nación española, a esa que a estas alturas le da igual Juana que su hermana, a la que la memoria, dignidad y justicia de las víctimas de ETA se la trae al pairo.
Escribía en unos foros hace unos días un ejemplo para demostrar el nivel de estupidez al que hemos llegado:
Si un atracador de bancos con un pasado sangriento se ve rodeado en una sucursal por la policía, nadie en su sano juicio vería lógico y normal que este criminal saliera con la pistola en la mano tras anunciar a la policía que no piensa disparar.
La policía jamás dejaría a este gusano irse del lugar solo con la palabra del atracador de no disparar ni delinquir nunca más.
ETA sí tiene este privilegio, a nadie le importa a estas alturas que cargue a sus espaldas con cientos de víctimas inocentes.

Algunos de nosotros, a los que no dudarán ciertos necios en llamarnos fachas trasnochados, estaremos el día 29 de Octubre con las víctimas en la concentración que José Alcaraz ha convocado en Madrid.
Algunos de nosotros no creemos en la palabra de los asesinos y seguimos al lado de las víctimas y del cumplimiento de la Ley.
Algunos de nosotros aún recordamos aquel pasaje del Génesis que también habla de manzanas y serpientes:
Génesis 3:13
Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: -¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engaño, y comí.

Génesis 3:14
Y Jehová Dios dijo a la serpiente: -Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

Génesis 3:15
-Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente
y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tu le herirás en el calcañar.